Archivado en: General
Si. Has leido bien. La ropa que me lleva de cabeza. Y a todo esto, la idea chispeante y, por unos instantes brillante, de crear mi ropa no comenzó hasta que mi hermano regresó de su viaje con unas cuantas tiendas góticas japonesas visitadas y un par de paquetes en camino con esa deslumbrante… ropa. Qué si no.
Mi estilo siempre ha sido el que él pretende conseguir, pero yo no pienso esperar tanto para conseguirlo. A mi parecer, es un acto de envidia puro y duro pero por otro lado era algo que quería dejar claro desde hace mucho tiempo: delimitar lo que soy yo, y lo que mi hermano cree que soy.
Ya que desde mi infancia me creyó una “copiona” -que quizás en algún momento asífue, no lo dudo- ahora intento deshacerme de esa etiqueta que me ha colocado demono imitador. ¡No! ¡Por supuesto que no lo imito! Odio la imitación, el plagio. Me gusta ser original. Hasta en el vestir, algo que me frustra mucho. Nunca he podido conseguir la ropa desada para mi estilo. ¿por qué? Me encasillé yo solita al entrar en la ESO, y mi intención ahora era no volver a caer en lo mismo. Por eso, ahora que puedo moverme un poquito más -casi de forma retórica, puesto que salgo más bien poco- intento encontrar lo que quiero, pero sin éxito. Sin duda, mi pueblo y la ciudad cercana no son lo que más me atrae en cuanto a moda se refiere.
Hace unos minutos, me veía buscando en internet alguna tienda de ropa cercana a mi región, aunque no en ella. ¿Motivos? No me apetece pedir algo en la ciudad de Cartagena, demasiado cerca como para gastarse el dinero en gastos de envío y demasiado lejos como para trasladarme e ir de compras… Por otro lado, no he visto nada que me interese. La única tienda de la cual he visto ropa de la cual me he enamorado es la dichosa tienda a la que mi hermano echó una visita antes de que yo pudiera siquiera saber de ella. Entonces, ¿cómo dejar de eser una “copiona” si todo lo que deseas está más rapidamente al alcance de aquel al que no quieres imitar? Me carcome pensar que mi hermano me desprecie por ello, y mucho más el no ser original en alguna faceta de mi vida. Y el gran problema es que haga lo que haga, mi hermano estará siemrpe delante de mi, lo cual no me deja más que pensar que inevitablemente o inconscientemente estoy siguiendo su estela, por decirlo de alguna forma.
Es un gran desconsuelo… Pero es lo que hay. Es lo que tengo, y lo que quiero ya no es únicamente deseo mío, sino de alguien que siempre estará por delante de mi en más facetas de las que desearía.
Un gran desconsuelo.